El argumento sencillo y enmarcado en el universo distópico. El
mundo ha sido arrasado por un virus fatal y los pocos sobrevivientes que subsisten
en una civilización en escombros salen adelante con la bendición de Dios. Unos son
unos salvajes; otros, sanguinarios; otros más retornan al principio de todo y perpetúan
con nostalgia aquellos tiempos de antaño, como el protagonista (Jacob Elordi),
un tipo sensible que vuela en su avioneta a la exploración de un mundo si no
mejor, sí bueno.
Así la cosas, el Apocalipsis según el director (“Blade Runner”, “Los
duelistas”) podría ser un filme con una mixtura de terror, de zombis, un
western, un thriller, de pronto una comedia irracional (algunos drag-queen en
un bar estadounidense de los años 50) y, una cavilación metafísica sobre el ser
humano. En este contexto, en primer lugar, hay que enaltecer
el arrojo del octogenario director que sigue en plena forma, ya que la historia
sigue en su mayor parte las acciones y pensamiento del protagonista (Jacob
Elordi) al evocar siempre a su esposa ya fallecida. Pero también la preciosa
banda sonora de la película como los paseos en avioneta de Hig, nos dan
información de cómo se siente él: optimista, aventajado, observador, y así seguimos
su viaje compartiendo sus emociones.
En ciertos instantes se podría indicar que “La constelación del
perro” (título homónimo del libro en el que está basado) extrae poesía y que
tanto esa relación de recuerdos como con la entorno o los vestigios de lo que
se pudo llamar en el pasado felicidad acomodan un retrato de ese ímpetu
interior que quería preservar Hig, el personaje principal.
Y esto no ha tratado de replicarse a través de una voz de off, que
podría haber sido un recurso facilón, sino a través de puro lenguaje
cinematográfico (y añadiendo más acción y diálogos, claro está). Tanto la preciosa banda sonora de la película como los
paseos en avioneta, nos dan información clave de cómo se siente el
protagonista: esperanzado y expectante... La verdad es que seguimos su viaje
compartiendo sus sensaciones.






