lunes, 28 de septiembre de 2026

Susurran tu nombre (The Whisper Man)

 


The Whisper Man quizás no sea considerado un buen thriller, pero es, como era de esperar, un sólido thriller de asesinos en serie realzado por su reparto estelar. Lo que realza la adaptación (y dirección) de James Ashcroft de la novela de Alex North es su extraordinario reparto.


En el caso del detective Pete, es un papel importante al que Robert De Niro dota de una seriedad fundamental. El actor resulta sumamente convincente en este tipo de thriller serio. También se muestra creíblemente frío en su relación con su hijo (Adam Scott). En el hombre que susurra se suceden relaciones padre-hijo rotas y Michelle Monaghan absorbe un papel estereotipado como la policía encargada del caso de Jake, pero contribuye con otra presencia compacta.

Y es que sin ese carácter metafílmico que limitó las producciones de su década anterior, simbolizando de pronto al action man que busca rectificarse como retrato paterno, esta película permite acercarnos a la energía cósmica de sus actores y sin emularse ante nadie y sin perderse en sus aspavientos.

Cabe decir que el cineasta Ashcroft dirige con mano firme, si bien algunos giros argumentales hacia el final se ladean más hacia la novela negra que hacia la credibilidad psicológica, y pareciese que no consigue un desenlace del todo convincente. Sin embargo, los actores (y lo reitero) atesoran el interés inclusive cuando el ritmo de la cinta decrece en algunos momentos, contribuyendo a una profundidad emocional a través de la deliberación del guion sobre la complicada relación padre-hijo.

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martes, 22 de septiembre de 2026

MUTIMY

 

La nueva película del actor Jason Statham es un regocijo para los fans del género de acción. Un cine que es para todos los públicos, y que en esta ocasión brilla por su limpieza cinematográfica. Y es que Jean-François Richet en la dirección, delimita a los personajes con una economía de medios narrativa fabulosa (Annabelle Wallis) y de su ir al grano.

Así que “Motiny”, es un thriller de resarcimiento ambientado a bordo de un imponente carguero, donde se expone que la noción de “Duro de Matar” en un Barco sigue actual. En este sentido, la película también evoca a Bruce Willis en otros semblantes, ya que su protagonista, Jason Statham (con su calva) elimina a sus enemigos con una brutalidad indiferente que nos recuerda a Willis en su mejor momento.

Después de A “Working Man” del actor (entre otros títulos) creería que la fórmula está más que minuciosa. Statham de nuevo se levanta como defensor de los agobiados, honrado defensor y restaurador de iniquidades. El actor lo tiene claro y produce sus propias películas con base en un modelo que deja incólume su imagen predestinada y indulgente (si bien por supuesto su medio sea la violencia). Insistimos en este punto: un filme cargado de acción trepidante.

Fuera del mundo de los superhéroes o algún otro escenario más ficticio, la película de acción ha tenido problemas en taquilla (al menos en los Estados Unidos, si bien sigue siendo expeditamente vendible a otras latitudes). Sin una generación de jóvenes estrellas que tomen cometidos inverosímiles, creería que Gerard Butler, Statham y Liam Neeson siguen estando a la cabeza.

martes, 15 de septiembre de 2026

EL ESTRENO ESPERADO: DIGGER

 

Con todo el respeto que merecen el éxito de taquilla de “Top Gun: Maverick” o las legendarias acrobacias de las películas de “Misión Imposible”, un creciente coro de cinéfilos lleva años deseando que Tom Cruise regrese a los papeles arriesgados en películas de autor que definieron su época dorada en los 90. Otra “Magnolia” o “Eyes Wide Shut” parecía improbable durante gran parte de las últimas décadas, pero Cruise parece estar arriesgándose al máximo con “Digger”. 

La estrella de cine se une a Alejandro Iñárritu para interpretar a un veterano petrolero tejano que podría ser la única persona capaz de salvar el mundo. Los primeros tráileres la presentan como una película de autor con producción a gran escala. Y si el reparto no es suficiente para atraerte al cine, la promesa de nuevas imágenes del legendario director de fotografía Emmanuel Lubezki debería serlo

FUENTE Y FOTOGRAMAS: https://www.indiewire.com/

 

 


martes, 8 de septiembre de 2026

La constelación del perro

 

El argumento sencillo y enmarcado en el universo distópico. El mundo ha sido arrasado por un virus fatal y los pocos sobrevivientes que subsisten en una civilización en escombros salen adelante con la bendición de Dios. Unos son unos salvajes; otros, sanguinarios; otros más retornan al principio de todo y perpetúan con nostalgia aquellos tiempos de antaño, como el protagonista (Jacob Elordi), un tipo sensible que vuela en su avioneta a la exploración de un mundo si no mejor, sí bueno.

Así la cosas, el Apocalipsis según el director (“Blade Runner”, “Los duelistas”) podría ser un filme con una mixtura de terror, de zombis, un western, un thriller, de pronto una comedia irracional (algunos drag-queen en un bar estadounidense de los años 50) y, una cavilación metafísica sobre el ser humano. En este contexto, en primer lugar, hay que enaltecer el arrojo del octogenario director que sigue en plena forma, ya que la historia sigue en su mayor parte las acciones y pensamiento del protagonista (Jacob Elordi) al evocar siempre a su esposa ya fallecida. Pero también la preciosa banda sonora de la película como los paseos en avioneta de Hig, nos dan información de cómo se siente él: optimista, aventajado, observador, y así seguimos su viaje compartiendo sus emociones.

En ciertos instantes se podría indicar que “La constelación del perro” (título homónimo del libro en el que está basado) extrae poesía y que tanto esa relación de recuerdos como con la entorno o los vestigios de lo que se pudo llamar en el pasado felicidad acomodan un retrato de ese ímpetu interior que quería preservar Hig, el personaje principal.

Y esto no ha tratado de replicarse a través de una voz de off, que podría haber sido un recurso facilón, sino a través de puro lenguaje cinematográfico (y añadiendo más acción y diálogos, claro está). Tanto la preciosa banda sonora de la película como los paseos en avioneta, nos dan información clave de cómo se siente el protagonista: esperanzado y expectante... La verdad es que seguimos su viaje compartiendo sus sensaciones.

viernes, 21 de agosto de 2026

Pressure

 

Un drama enérgico sobre la Segunda Guerra Mundial y un meteorólogo que podría pensarse ganó la guerra. El “meteorólogo”, el capitán James Stagg, fue el notable meteorólogo escocés nombrado Jefe de Meteorología de la Operación Overlord, para reportar al general Dwight D. Eisenhower el día exacto del Día D. Si esto suena a un drama patético, entonces estamos frente al formidable Andrew Scott como Stagg, discutiendo con Eisenhower (interpretado por Brendan Fraser), sobre la lluvia y el mal tiempo para cual no debería ser el día D.

La película de Anthony Maras es, entonces, principalmente un trabajo de cámara, ambientado preferentemente en el cuartel general militar aliado donde se concibió la operación hasta el último minuto, y cuyo drama se desenvuelve en gran medida en tirantes problemas verbales sobre mesas, atlas y tablones de anuncios y aquí está la clave de la resolución del conflicto, por llamarlo de algún modo, pues a la larga no hay antihéroes ni tragedias, ni circunstancias realmente dramáticas. Cada escena se plantea desde necesidades básicas.

Cuando Maras pretende extender su perspectiva con la dramatización de la irrupción real, se evidencia el ensayo de la película de crear una ambiente de tensión. Sería válido, entonces, poder decir que esta unión entre ciencia e historia militar nos da una película con la excusa narrativa para inducir el desarrollo de algunos personajes. Nadie quiere errar, muchos egos entran en juego y el destino del mundo libre pende de un hilo.

Al final nada de comparar el filme con “Rescatar al soldado Ryan”. Y sobre todo me refiero al recrear brillantemente el asalto en la playa de Normandía con gran efectividad.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Tuner

 

Un seductor Dustin Hoffman coprotagoniza este thriller simpático, y sofisticado con una actuación de Leo Woodall (un afinador de pianos con hiperacusia) más que aceptable. Por otra parte, el cineasta Daniel Roher, director del documental ganador del Oscar 'Navalny' (2022), se estrena en la ficción con esta película que se mueve por zonas genéricamente juiciosas y, sobre todo, sonoros (poco usuales en el cine actual). Y son estas dos premisas, en especial la acusmática, uno de sus principales atractivos. Con una narrativa especialmente formal y alejada de clichés actuales, se traduce en una gramática cinematográfica, que suma al esquema de la intriga. Una historia pues sobre música, sobre músicos y sobre la jerarquía del sonido.

Daniel Roher imagina con perfección una dirección y montaje (sinuoso y muy musical) pero, sobre todo, el diseño de sonido (a cargo de Maximilian Behrens, colaborador habitual de Yorgos Lanthimos). Todo esto señalado para reafirmar que el mayor hallazgo del cine hablado fue precisamente el silencio y que ayuda a Roher a crear un relación directa entre lo que cuenta y cómo lo cuenta a través de las escenas. Definitivo, los grandes adelantos expresivos en el cine de los últimos años, tienen más que ver con la capacidad del sonido (elipsis sonoras) para ampliar la imaginación y no solo la imagen al término mismo del umbral de percepción.

Sobre esta base, la película indaga en algunos momentos dramáticos las intenciones del afinador, sobre todo cuando necesita cierto dinero. Esas escenas son de las más logradas (con piano o caja fuerte). En otros momentos, sin embargo, la planificación breve de ciertas secuencias no resulta tan efectiva, pero no importa, todo está servido para un magnífico thriller.

 

sábado, 15 de agosto de 2026

“The Christophers”

 

El excepcional Ian McKellen a pesar de asomarse para el próximo año en una superproducción estelar, cabe enfatizar, que en estos tiempos podrían ser cada vez más exiguas para el actor de 86 años. Espléndidamente, McKellen ha recibido un magnífico papel en la última etapa de su carrera con “The Christophers” de Steven Soderbergh, un rol que le permite brindar una de sus excelentes interpretaciones en años.

Si bien la historia es sencilla: Lori Butler (Michaela Coel), una restauradora de arte con dificultades es abordada por su antigua compañera de universidad, Salli Sklar (Jessica Gunning), y su hermano de Salli, Barnaby (James Corden). Julian Sklar (McKellen), el padre de los hermanos, a medida que se acerca su final, está encaprichado en conseguir una serie de obras inacabadas que guarda en algún lugar de su casa de Londres.

Y es que parte de una serie de pinturas elogiadas y acreditadas como “The Christophers”, Julian se ha negado a dejarlas ver, y mucho menos a pensar en su venta, no obstante de las incontables consultas. Y es aquí de donde parte el interés de una trama que es bien llevada en su puesta en escena, manteniendo un interés en que va acabar todo este asunto de sus cuadros y aquellos que acechan intereses por ella.

En esencia, se trata de una obra calculada en dos interlocutores, ambos una mina de oro para McKellen y la actriz Coel. En este sentido, Soderbergh, un director que sabe trabajar con los actores, les da a McKellen y Coel una tregua muy precisa. No tiene que hacer un gran esfuerzo para acontecimientos, ni contratiempos, ni diligencias extraordinarias, porque no coexisten: todo (y a través del diálogo) es la bitácora de la vida de ambos personajes: las pinturas lo ocupan todo. Inclusive en los instantes en los que sus rutinas se ven jactanciosas por un desvío emocional y el plano que los muestra se realza a través de una mirada buscando el horizonte.

 

viernes, 14 de agosto de 2026

El manuscrito de Dante

 

El director y pintor Julian Schnabel completa su propia adaptación del texto de Nick Tosches a vueltas con el autor de la “Divina Comedia” en un excesivo y fascinante ejercicio de autocomplacencia, aunque debo de confesar que al comienzo no entendí nada. Yo me entiendo. Uno termina de ver las dos horas y media largas de “In the Hand of Dante” (algo así como “De puño y letra de Dante”).

Sin embargo, sucede que el esforzado cuidado de la imagen y el relato del presente es recíprocamente proporcional al del flash back: Julian Schnabel lo esgrime como un instrumento enfático, como un medio a través del que acrecentar por la vía de algunas escenas frías y “oníricas” de la “Divina Comedia (escenas a color) sin acentuar cierta tirantez de la atmósfera de la cinta.

Ese carácter rasgado de la película se hace manifiesto no solo en las marcadas disconformidades que hay entre el trabajo visual (en blanco y negro) e (insisto) escasa sonoridad, sino a la par en su atajo narrativo con el flash back. Asimismo de prestar atención e indagar en un modo de trabajar y de vivir, el cineasta quiere erigir a través del mafioso Nick (Gerard Butler) un thriller oscuro que se vaya abstrayendo a medida que Nick vaya adentrándose en sus entresijos.

Se diría que Julian Schnabel ensaya la adaptación de la novela de Nick Tosches que desde 2011 lleva dando vueltas. La perseverancia de seguir la pista del sentido insondable de la creación fuera del tiempo (como ya lo hiciera en “Van Gogh, a las puertas de la eternidad”) mediante una intriga alrededor del poeta florentino. Así de cruel.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Young Washington

 

La nueva película sobre George Washington — estrenada el 250 aniversario de los Estados Unidos, retrata las aventuras militares del primer presidente norteamericano cuando apenas tenía poco más de 20 años durante la Guerra Franco-India. De manera que “Young Washington” ofrece un filme de origen histórica.

Tras una de las primeras escenas en la que vemos a George Washington, un niño de 12 años (Will Joseph), abandonado por la muerte de su padre y consolado por su madre decidida Mary (Mary-Louise Parker) y su medio hermano Lawrence (John Foss), el resto de la trama ocurre en 1855. A partir de esta fecha, la cinta nos muestra como inicia su carrera militar y como aprende sus lecciones y revela su destreza, aunque se topa con el modernismo de oficiales británicos de semblante fruncido, como el gobernador colonial Robert Dinwiddie, interpretado con un atisbo taimado y escrupuloso por Ben Kingsley.

Una primera conclusión es que el guion coescrito por Jon Erwin (House of David, American Underdog), Tom Provost y Diederik Hoogstraten presenta un tipo de coloquio pomposo que parece más adecuado para el teatro. Creería que muy poco llegamos a captar ciertamente los pensamientos de Washington (aunque el actor Franklyn-Miller, tampoco no ayuda para nada).

Sin embargo, el laborioso cuidado de la imagen es válido de rescatar. El director del filme apenas lo utiliza como un instrumento enfático, como un medio a través del que incrementar la tensión de la atmósfera de la cinta en sus momentos oportunos. Sin contrapuesta bifurcación narrativa, además de observar e indagar en un modo de trabajar, el director del filme quiere erigir la concreción de la cotidianidad del protagonista y los acontecimientos que la rodean.



El mago del Kremlin (cerca del poder)

 

Una obra imponente de Assayas (“Viaje a Sils María”)Viaje a Sils Maria Viaje a Sils MariaChambre 999Chambre 999Viaje a Sils Mariay Carrère (“En un muelle de Normandía”), donde el cineasta francés estudia los últimos 35 años en los altos círculos políticos y de poder económico en Rusia, donde gobierna Putin y el miedo, pero “habla” de geopolítica a partir de interlocutores reales y ficticios.

En ‘El mago del Kremlin’ Vladimir Putin (Jude Law) y Vadim Baranov son una completa invención. Y este último se le contempla como el nuevo monje maldito Rasputín, ya que es esencial para Putin, el nuevo “zar”. A Baranov (soberbio Paul Dano) se le delega (que no forzado) idear una nueva realidad y lo que traza es la supuesta democracia. Así que Dano es el pilar esencial de la película, si bien su figura resulta ser algo misterioso y poco simpático.

Dicho personaje entra en escena cuando un profesor estadounidense (Jeffrey Wright) es citado a su enorme mansión a las afueras de Moscú para dialogar sobre el asunto a convenir. En algunas frases amables que escuchamos, una sobre el prosista preferido de Baranov, Yevgeny Zamyatin, cuya novela distópica de 1921, “Nosotros”, inspiró la afamada novela “1984” de Orwell. Después, Vlad se se dispone a contar su historia, que se extiende durante las siguientes dos horas y media.

Visto así el asunto y en extensos flash back, el director emplea un estilo fluido y sencillo, saltando entre oficinas, hoteles, mansiones, bosques y calles de Moscú, Londres y otras capitales, repasando, además, la historia rusa de las últimas décadas (Chechenia, la tragedia del submarino Kursk, la guerra a los oligarcas, las Pussy Riot, Limonov, Crimea, la plaza de Maidán) para unas imágenes que marcan lo colectivo y lo íntimo como un documento pertinente y resplandeciente. Es pertinente decir que la película de Assayas avanza con rapidez (desde la caída de la URSS a finales de los años 80 hasta la invasión de Crimea en 2014). Una película buena si bien de excesivo metraje.

Aunque algo fría en su relato (creería que todo asunto de Moscú debería ser así), insisto, el verdadero protagonista es Rusia y su historia, desde los noventa hasta el inicio de la guerra con Ucrania.

Viaje a Sils Maria

miércoles, 5 de agosto de 2026

Spider-Man: Brand New Day

 

Han pasado cuatro años desde los sucesos de No Way Home, y Peter Parker ahora es un adulto que vive completamente solitario, ha desaparecido voluntariamente de las vidas y recuerdos de quienes ama. Y aunque así se determina el comienzo de esta nueva historia (entre otras cosas, este es la mejor versión de todos “hombre araña” que se han sido llevado al cine).

De manera que esta cuarta película sobre el personaje de marras, tiene 'otro' Tom Holland, un treintañero que recubra al superhéroe un carácter identificable, pero adulto con algo más de profundidad, como la soledad, el compromiso y las incertidumbres como persona y como 'cuidador' de un Nueva York que depende tanto de él. Asimismo, ha tenido que desistir de lo que más quería (a esa espectacular M. J. que personifica Zendaya, a su aliado y confidente Ned (Jacob Batalon), a su tía May (Marisa Tomei).

De todas formas, es un filme que a lo largo de su diégesis está cargado de acción trepidante (y debe ser). Aunque está claro que Parker no deja de lado su necesidad de recuperar a M.J. (acciones que tienen un encantador toque de las viejas historias de reconquista sentimental de la comedia americana, a través precisamente de los atractivos de Holland y Zendaya), y a su fiel Ned de redimir esa parte romántica de su mocedad sin abandonar su obligación y labores de ser el teléfono 112, disponible las 24 horas, de Nueva York.

La capacidad atrayente que ‘Brand New Day’ exhibe en esas (y otras) escenas, no se diluye, aun cuando la película ubica y pone en marcha su trama en marcha. Así que Parker debe afrontar tanto a nuevas manifestaciones de su mutación como a un contrario misterioso capaz de investir a otras personas e ir saltando de un cuerpo humano a otro. No obstante, todas los asuntos a los que se apelan en esta película (nada de spoilers) a través de la complejidad de recursos que despliega el cineasta, como la estética del dron, finalmente quedan trazadas de forma nada superficial y terminan por hallar un espacio para desenvolverse en paralelo al argumento del relato.


lunes, 27 de julio de 2026

Moana

No es tiempo de quejarse de los live-actions que alteraran las historias. Aquí tienes uno que es totalmente fiel a lo que fue en primer lugar. “Moana”, cuando fue estrenada en cines hace alrededor de diez años, como película animada, representó un avance agregado en la renovación de las princesas Disney. Y si esta joven de Polinesia se une a las heroínas de “La sirenita” y “Frozen”, en vez de prorrogar la llegada de un príncipe que la salve, elige trazar su propio futuro (un factor válido en el personaje).

Si esta nueva versión no se convierte en un live-actions sin corazón (verde), es gracias a Catherine Laga'aia. La actriz de 19 años es Vaiana, esto es, una chica fuerte, divertida, con miedos pero decidida, que no va a dejar que ningún semidiós ni ningún Dwayne Johnson la intimiden ni eclipsen. El dúo con su compañero musculoso funciona y ella es una de las mejores princesas Disney de acción real elegidas hasta la fecha, pues destila bondad y decisión, cualidades innatas de toda hija de un líder.

El guion no trata de buscar explicación alguna a esta capacidad, haciendo que, ligeramente, tanto el espectador como los personajes, acepten como algo normal contra lo que se puede luchar. La premisa es totalmente demoledora, ya que reconcilia a una joven princesa, que aún no necesita recurrir a sus progenitores para saber lo que está bien.

Catherine Laga'aia es responsable de que esta nueva entrega no se convierta en un live-action sin corazón. Vaiana es la actriz de 19 años; en otras palabras, es una mujer fuerte, querida, temerosa pero firme, que no consentirá que ningún semidiós o Dwayne Johnson la asuste u opaque. Ella es una de las mejores princesas de Disney en acción real hasta ahora, ya que desborda bondad y determinación, rasgos naturales de cualquier hija de un líder. El dúo con su compañero funciona.

sábado, 25 de julio de 2026

La muerte de Robin Hood

 

Robin Hood es uno de los mitos que cimentan nuestra imagen romántica del heroísmo, pero su leyenda es tan maleable que puede deformarse hasta volverse irreconocible o inclusive invertirse totalmente. Situada muy lejos de las representaciones románticas del personaje, lideradas en su momento por actores como Kevin Costner y Errol Flynn, la nueva película de Michael Sarnoski sostiene que esa persona era en verdad un maníaco asesino. La historia que observamos retrata de Robin Hood sus últimos momentos de vida mientras deambula por los páramos británicos del siglo XIII tratando de liberarse tanto de la falsedad que ha estado experimentando como del sinfín de enemigos deseosos de venganza que ha amontonado con el tiempo.

"La muerte de Robin Hood", desde su título, tiene un tono visiblemente sombrío que se vuelve cada vez más lóbrego. Sarnoski sumerge el primer acto de la historia en una grieta moral y una espiral de violencia tan profundas que parecen infranqueables para Robin o la película. La inteligencia y la rigurosidad de la propuesta fílmica son innegables, pero a veces la película parece estar por asfixiarse con su propia melancolía, el sufrimiento de su personaje principal y lo inevitable de su destino. ¡Ah! Felicitación a su director de fotografía.

Con una barba y cabello desgreñado, y en la piel de un tipo de protagonista que le ha valido celebraciones anteriormente —es necesario hacer comparaciones con el personaje de Lobezno al que interpretó en "Logan" (2017)—, Hugh Jackman nos mantiene distantes de un personaje rocoso, cuya naturaleza se basa mayormente en exaltaciones confusas y una propensión a la violencia poco reconocida o explorada.

Es posible que haya espectadores que se lleven las manos a la cabeza al escuchar varios pláticas existenciales y algo filosóficas, a pesar de que “las heridas” continúen brotando en la pantalla. Y el que se fascine al observar esta feroz deconstrucción del ídolo; lo cierto es que, volvemos a decirlo, ni en sus sueños más  profundos Flynn habría podido concebir algo así como lo que acabamos de observar en la pantalla.

domingo, 19 de julio de 2026

“La presencia del vacío”

 

Creería que el thriller psicológico “La presencia del vacío” ha aprobado esa siempre asignatura pendiente en el cine colombiano y con alta nota. El cineasta José Cortés es un autor que no esconde sus preferencias imaginativas, lo cual atenúa de alguna manera su, hasta cierto punto, claridad narrativa en este género cinematográfico. Las primeras manifestaciones del género de suspense se encuentran en obras como “Las mil y una noches”, una recopilación de cuentos populares del Medio Oriente que fueron recolectados durante la Edad de Oro del Islam y que muestran historias de homicidios misteriosos, dramas judiciales y casas embrujadas. “El Espía” (1821) de James Fenimore Cooper es una de las obras iniciales del thriller moderno. En ella, un agente estadounidense trabaja en territorio británico a lo largo de la Guerra de Independencia. El thriller psicológico, en contraste, es el producto de un giro histórico único hacia la introspección y los enigmas de la mente humana. Los intelectuales de la Ilustración, pertenecientes a los siglos XVII y XVIII, trabajaron para apartar a la sociedad de las supersticiones y orientarla hacia el conocimiento, la ciencia y la conducta humana (Dukes).

Regresando al filme colombiano, si bien a la actriz Viviana Santos (“Secretos”, 2013) le faltó un poquito más de fuerza a su caracterización (Angela). No desmerita la puesta en escena de las singularidades del yo del personaje. Es de agradecer que la película de Cortés, para nada naif, nos confirma que estamos ante un director que no se gasta millones de pesos “en decirnos” que su película merece ser defendida.

Que esta cinta no es el típico modelo de cine “indie”. Aquí no hay ninguna gran estrella del celuloide nacional que haya decidido rebajarse sus honorarios para conseguir un papel tridimensional que le pueda dar un premio, ni una historia que busque, a toda costa, buscar el aplauso fácil del espectador, a base de efectismos baratos.

“La presencia del vacío” me parece un filme de presupuesto y tamaño reducidos, pero con un fuerte impacto dramático y emocional, porque entra en la mente y el corazón del espectador y permanece allí incluso después de salir del cine. No es una experiencia sencilla, ni se fundamenta más en los silencios que en las palabras. En efecto, con el filtro de la mirada de la protagonista Ángela, un testigo envuelta en un círculo vicioso de desesperanza y casi desastre personal.

 

 

sábado, 18 de julio de 2026

“La Odisea”

 

Esta película resulta ser uno de los logros más impresionantes de la carrera de Nolan. Con un pie firmemente establecido en la realidad, se presenta una reinterpretación profundamente humana de la epopeya de Homero, inmersa en la experiencia visceral de Odiseo (Matt Damon) y su tripulación mientras luchan por comprender lo que implica ser el tipo de hombre cuyas hazañas se convierten en proezas.

El relato de “La Odisea” es fascinante, apasionante, en ocasiones aterrador y, justo cuando debe ser, profundamente emocionante. Es claramente una película de Christopher Nolan, lo que me hizo dar cuenta de que ha estado creando mitos que están conectados con la realidad durante mucho tiempo. Además, es un “caballo de Troya del cine”, con una película bélica, una lección histórica, una cinta de monstruos, un filme de terror corporal, un festival de seres mortíferos en un entorno oscuro, un espectáculo sobre desastres en el mar y una historia entre padre e hijo; todo ello mezclado en una epopeya.

En definitiva, para “La Odisea”, el control que tiene Nolan sobre los componentes de las películas de acción más destacadas se hace evidente, desde los momentos mitológicos más relevantes hasta la catastrófica destrucción de Troya. También, nos ofrece un clímax que es tan emocionante como el de cualquiera de sus películas de Batman. Nolan, además, no tiene miedo de probar estilos poco comunes en términos de la atmósfera y la estética de las escenas; también experimenta con su paleta visual habitual.

Es una adaptación tan refinada y económica de un volumen tan largo de la obra que no se requiere un título para comprenderla. Algunos puristas podrían molestarse por las libertades que se tomaron con el texto, como la omisión de lo transcendental (Odiseo abre una bolsa de viento al azar). El diálogo además pierde ineludiblemente parte de la poesía y el lirismo del texto original; aquí no hay hexámetro dactílico (el verso clásico más famoso de la Antigüedad). Pero lo que pierde en fidelidad, lo gana en poesía visual y estructural. Es una película hermosamente editada, el cineasta toma la ordenación de flashback de Homero y la desarrolla, contando una historia a través de narrativas enlazadas. A veces, solo puedes saber en qué punto del viaje te encuentras por las canas en la barba de Odiseo.

jueves, 9 de julio de 2026

“El día de la revelación”.

 

Ver este película de Spielberg es regresar a su filme “Encuentros cercanos del tercer tipo” y con esta frase estaría diciendo todo respecto a su reciente cinta. Todas las obsesiones del director se hallan presentes. Y para que quede despejada su actitud hondamente erudita y candorosamente a favor de los extraterrestres y sus otros universos, primero fue “Encuentros cercanos del tercer tipo”, luego “ET”, más tarde “La guerra de los mundos” y, por último, “El día de la revelación”.

La película que hace la número 37 de su filmografía se puede estudiar como una sinopsis bella de su idea del cine en su vertiente más fanática, adictiva y notoria. Pero más allá de lo indiscutible, solicitud es la disputa por dar o no a conocer la enorme información amontonada sobre los diferentes encuentros que en la historia de la humanidad ya han sido señaladas.

El hecho de que en los Estados Unidos se archive numeroso material clasificado sobre ovnis y figuras extrañas en nuestro planeta tierra, le brinda a Spielberg esa especie de herramientas para otros mensajes y otros asuntos, como la de si estamos preparados como seres humanos para estar al tanto o más sobre estos argumentos sin advertirlos como una intimidación. Y con estos dos componentes, la certeza extraterrestre y la utilidad de hacerla pública y global, Spielberg y su guionista predilecto, David Koepp, han hecho una película buena y muy spielberiana: modo de concebir el cine, la aventura y el entretenimiento.

La puesta en escena del filme está absolutamente marcada por esa intención de desapego emocional. Todo lo observado y sus corolarios persisten ceñidos dentro del entorno de la gramática que Spielberg utiliza para describirlos. Esto ayuda a concebir el lugar desde el que el cineasta mira tanto a sus personajes como el universo que retrata.

martes, 7 de julio de 2026

'La Odisea': Primeras reacciones de críticos

 

El editor de cine del Los Angeles Times, Joshua Rothkopf, califica la película de "impresionante. Terrenal, fantasmal, profunda, con toques de humor y grandeza a partes iguales. Es cine puro". Y, para aquellos que se sientan en las butacas más baratas —como si las hubiera en las salas IMAX—, añade que la película supone "un regreso a las películas de acción, robustamente entretenidas, para las que se inventó el cine".


El crítico de cine de The Guardian , Peter Bradshaw, escribe: "La Odisea de Christopher Nolan es una colosal historia de origen y mito sobre la desilusión de la posguerra y la pérdida de la inocencia".

Anne Thompson, de Indiewire , evaluó las posibilidades de la película en los premios, incluyendo el de Mejor Película: “Matt Damon podría ganar el premio a Mejor Actor y un sinfín de actores de reparto y nominaciones le seguirán. La película a batir”. El editor de cine del Los Angeles Times, Joshua Rothkopf, califica la película de "impresionante. Terrenal, fantasmal, profunda, con toques de humor y grandeza a partes iguales. Es cine puro".

miércoles, 3 de junio de 2026

Hollywood celebró el centenario de Marilyn Monroe

Norma Jeane Mortenson, más conocida por su nombre artístico, Marilyn Monroe, cumpliría este lunes (01.06.2026) cien años. La actriz, uno de los mayores símbolos sexuales del siglo XX, murió a los 36 años el 4 de agosto de 1962 por una sobredosis de barbitúricos, dejando una meteórica carrera cuya estela aún no se ha apagado en Hollywood.

El Museo de la Academia del cine estadounidense rinde desde ayer homenaje a la artista con la exposición "Marilyn Monroe: un ícono de Hollywood", que recorre su filmografía. En ella se exhiben, por ejemplo, algunos de los vestidos más emblemáticos que lució la actriz, como el de noche rosa con guantes largos que llevó en 'Los caballeros las prefieren rubias' o la falda blanca con vuelo de tul que se le levantaba en 'La comezón del séptimo año' (también traducida como 'La tentación vive arriba').

También un grupo de seguidores de la actriz depositará hoy cien rosas frente al histórico Teatro Chino de Hollywood Boulevard, donde las huellas de Marilyn Monroe están inmortalizadas sobre el cemento del Paseo de la Fama, y le cantarán el 'Cumpleaños feliz', como hiciera ella ese mismo año de 1962 durante el aniversario del entonces presidente, John F. Kennedy. El jueves, la casa de subastas Julien's celebra también "100 años de Marilyn" subastando casi doscientos objetos personales de la actriz, desde guiones con anotaciones a mano hasta su lápiz de labios. Además, a lo largo de todo este mes se llevarán a cabo proyecciones especiales de las películas más aclamadas de Marilyn.

Fuente y fotogramas: https://amp.dw.com/es/

sábado, 2 de mayo de 2026

“Nouvelle Vague”, de Richard Linklater

 

“Nouvelle Vague” es, en sentido clásico y riguroso, el cine dentro del cine. Sugestiva esta reciente película Richard Linklater y, para empezar, cuando escuchamos: “El arte no es un pasatiempo, es un sacerdocio”, concebimos un poco más este movimiento de la “Nouvelle Vague” del cine francés y todos aquellos personajes (que vemos en la pantalla) de la revista “Cahiers du Cinema” y que formaron parte de una directriz.

Podríamos mancomunar esta grandeza de los personajes a cuestiones narrativas: la idea de la autonomía, la sucesión de la aventura, etc. Y si bien no es lo principal. Sí un tema de hallar cualidades cinematográficas y expandirlas por la forma en que están ante la cámara. “Pero” la historia de este filme se concentra —detrás de la creación del movimiento cinematográfico francés— en la producción de la innovadora película de Jean-Luc Godard “Al final de la escapada”, en 1959.

No obstante, no es un “pero”, como tal. Es que cuando escuchamos: “No hay que burlarse del cine o él se burlará de ti”, ese “pero” es para enaltecer la idea de Godard en “Al final de la escapada”: la sensación de que se estaba escribiendo un capítulo esencial en la historia del cine ("La realidad no tiene raccord”, dice el personaje de Godard).

Lo mejor de “Nouvelle Vague” es el carácter entretenido que Godard le concede al rodaje de su película, una sensación que los personajes sienten mientras se planea un emplazamiento de cámara o experimentan unas líneas de diálogo. Y es que todos se sienten a gusto. Es la impresión que conseguimos de ver este “making of” de los diecisiete días de rodaje de “Al final de la escapada”.

El célebre debut en el largo de Godard. Su legado sigue hoy, pero conviene acordarse en esos momentos donde la cultura de la imagen lo es todo y donde la tecnología ha cambiado el pensamiento de lo que vemos y de lo que concebimos dentro y fuera de la gran pantalla.

viernes, 1 de mayo de 2026

El extranjero

 

“El extranjero” (2025) de François Ozon (“En la casa”, “Cuando cae el otoño”) se aproxima con precisión a una adaptación sublime y seductora y creería que hasta fiel. Y aun así, muy particular de una novela de culto como “El extranjero”, de Albert Camus publicada en plena Segunda Guerra Mundial, en 1942, cuando los gritos del Holocausto repicaban en toda Europa y hoy emblema del existencialismo) y que Luchino Visconti ya había intentado, con resultados disímiles, en 1967, según la crítica de entonces.

De todas formas, podríamos decir que en este nuevo filme de Ozon esa narrativa en primera persona y la captura precisa de la atmósfera de Argel en la década de 1930, confieren al personaje Meursault (Benjamin Voisin) —un joven de treinta y tantos años, se entera de la muerte de su madre, acude a su funeral sin manifestar la más imperceptible turbación y, al día siguiente, emprende una aventura con Marie (Rebecca Marder)— esa irreverencia consustancial que habita en él y ese extremo de inexpresividad infalible y temible observándose a sí mismo, a ese cosmos que lo rodea y alguna que otra “supuesta irracionalidad”. Dice Meursault: “He perdido la costumbre de hacerme preguntas”.

Y es que el actor Benjamin Voisin —Ozon lo descubrió en “Verano del 82”— sigue teniendo un aliento seductor e impregna su sensualidad sobre todo cuando tenemos que concebirlo como amante y, tal vez (sí, así es), futuro esposo.

“El extranjero”, edificada en dos partes y precedida por un perspicaz introito con retratos de archivo de la Argel durante la época colonial, se despliega en una atmósfera fascinante y muy sobria que gira siempre en torno a Meursault. Una película pues que es una genuina joya en todos los sentidos, desde la fotografía de Manu Dacosse (rodada en un enfático blanco y negro) hasta la música de Fatima Al Qadiri.

Una película pues que invito a observar para que después usted diga que leyó la novela. Y una lección que nos queda es que estamos observando algún tipo de cine que responde a ciertas privaciones de su tiempo y que en la prórroga de su ilusión, quema en una hoguera el formalismo que se reduce una serie de gestos desatados de cualquier propósito.

 

 

 

jueves, 30 de abril de 2026

Aún es de noche en Caracas

 

La colombiana Natalia Reyes como Adelaida y Edgar Ramírez protagonizan una historia tensa y aleccionadora sobre la resistencia al colapso social, ambientada en el argumento de las asonadas de Caracas de 2017, y señalando a su vez que es un filme de Mariana Rondón, Marité Ugás basado en el libro “La hija de la española” de Karina Sainz Borgo.

Pero, en lo más recóndito de las tensas escenas observadas y la trama por momentos trepidante, subyace un dolor más tenue y lastimosamente contiguo: el de un país que se torna tan hostil con sus habitantes que fugarse se tercia en la única iniciativa. En este sentido y los protagonistas, las directoras resuelven poner en escena el mundo “real” en el que sucede la acción de la cinta, sin que ello suponga insuflar las imágenes con un aliento humano del que desea huir.

Esta buena película venezolana no es otra cosa que una obra que refiere la realidad verdadera, si bien es el resultado de la adaptación de una novela. A la larga, su propia existencia como aproximación de conveniencias es su razón de ser; la materia prima que la componen son arquetipos despojados, nada impasibles, siluetas cuyo inquebrantable movimiento presume asimismo un invariable arrinconamiento de cualquier cuestión humana.

De pronto, sin esa cierta “radicalidad de la propuesta” es incuestionable: poner en escena un acontecer político y personal de algunos interlocutores. Y es en esa dimensión de la película, sin invariables rupturas y cambios juiciosos (que pudieron haberse presentado) demuestran los esfuerzos que las directoras llevan a cabo como instrumentos de escrutinio y conocimiento solo de la realidad y de la vida. Una escritura fílmica sencilla; es decir, una caligrafía transitoria, con un poco de ideas y emociones, sin más intención que el de existir para que “el espacio que ocupa”, no invada ese mundo al borde del colapso descrito en los primeros fotogramas de la película

lunes, 27 de abril de 2026

Franz Kafka de Agnieszka Holland

 

Si bien en la escena inicial, el padre de Kafka-niño lo abandona toda la noche fuera de casa por haber hecho ruido, las sombras de la calle y los perfiles de los pocos transeúntes que deambulan por la calle se reconcilian a los ojos del niño en monstruosidades tanto más espeluznantes cuanto más indeterminadas y hasta punzantes.

Nuestro personaje creció en una familia judía alemana millonaria en Praga. Tuvo una correspondencia vacilante con su papá, dictador e impetuoso. Se llevó mejor con su mamá y sus hermanas. Trabajó en el departamento legal de una compañía de seguros. Se comprometió, pero rasgó su compromiso y jamás se casó. Contrajo tuberculosis y falleció a los 40 años.

Así que con una serie de personajes mirando a la cámara (a nosotros) y dando sus opiniones sobre Kafka, este filme de Agnieszka Holland establece su biopic alrededor de una violencia agonizante y taciturna con la que Kafka cohabitó y de cuyo brío, la película promete una teoría casi simplista. Y es que “Franz” (creería) es un ensayo de concebir la obra del escritor utilizando su propia vida como material interpretativo.

Por otro lado, la cineasta Holland hace una lectura psicológica de Kafka y toma como punto de partida que sus libros son inflexiones de la misma enunciación de su estado de conciencia. Para logarlo, Holland utiliza con acierto una lente gran angular —a lo Gregg Toland— que le tolera “comprimir” los espacios interiores y hasta alterar los rostros de los personajes cuando los filma en primer plano. Algo para nada novedoso y que en “Citizen Kane”, se puede recapitular.

Y teniendo siempre presente la Praga de Kafka, Bien es veraz que la parte fríamente histórica se sospecha apuradamente larga y rigorosamente solemne. De hecho, no es tanto severidad como incomodidad. Es decir, la directora, que no vacila en revelar su sorpresa ciega por el autor checo, e insiste en contarlo todo.

 

Rise Of The Conqueror

 

Con base en las tramas de probidad, felonía y libertad, Rise Of The Conqueror (una película de Uzbekistan) refiere la historia del guerrero y futuro padre Timur Barlas (Mortensen) y su pesquisa por cumplir los deseos del Khan y servir como consejero de Ilyas (Joshua Jo). Toda esta primera mitad del filme está rodado, sin quitar momento alguno, con un tono más o menos sobrio, dejando espacio para que sus personajes desplieguen con persuasión una trama dramática.

Pero lo que continúa es una asombrosa traición que lo exige al destierro, lesionado y a merced de Banu (Arazou), un guerrero que encabeza un grupo de combatientes migrantes en la “Ruta de la Seda” (elemento clave en la historia), así como de la experiencia más ardua que Timur haya encontrado hasta el momento.

De manera que el cineasta Jacob Schwarz crea una inspiradora historia de acción y confabulación con un elenco seductor y una trama que se compendia admirablemente al final.  La cinta es un espectáculo visual, una épica con mixtura de drama de acción y destreza bélica, manifiesta por una peculiar pieza de un juego de mesa que se reconcilia en un emblema repetido, concediendo significado al progreso de Timur a medida que progresa la leyenda y su héroe afronta persistentes experiencias.

Parece toda una afirmación de designios que el título del filme sea “Rise of the conqueror”, como si su director ambicionara dejar despejado que su película es una obra muy personal (aunque el guion es escrito por otros dos guionistas) y que llega garantizada casi que por un sello autoral en el que da la impresión que las productoras le hubiesen concedido carta blanca para que rodara lo que quisiera.

Si el cineasta se lleva el mito a su terreno, me gustaría subrayar el extraordinario trabajo de Zhaidarbek Kunguzhinov en la coordinación de los acontecimientos de acción y lucha, tan particular de las producciones de Asia Central por su destreza para el diseño de acción a gran escala.