Tomando como punto de partida tres mujeres: Maxime (Angelina
Jolie), una directora de cine estadounidense; Ada (Anyier Anei), una joven
modelo de Sudán del Sur, y Angèle (Ella Rumpf), maquilladora francesa que
trabaja entre bambalinas en los desfiles, la película ofrece una visión general
de la industria. Pero desde tres puntos de vista (las tres mujeres), observamos
esa relación del ser humano con la vida y su devenir, en zigzagueo entre la
pasión y la verdad.
Respecto a Angeline Jolie (no ha tenido un papel destacado
en Hollywood en años), la actriz ofrece su mejor papel en casi dos décadas y se
ratifica como una intérprete sensitiva e inteligente. Y bajo la dirección de la
francesa Alice Winocour narra las vidas entretejidas de tres mujeres que
trabajan en el mundo de la alta costura parisina, en los días anteriores a un desfile.
Igualmente Jolie indaga aspectos autobiográficos de su vida con una lasitud interesante
(tanto en lo real como figurado).
Pero igualmente podemos plantear que “Couture” ofrece una
mirada fascinante entre bastidores al competidor universo de la moda parisina y
a las mujeres que lo hacen viable. El simple hecho de poder advertir lo que
ocurre tras bambalinas probablemente fascinará el interés del público, al igual
que el mejor trabajo de Jolie en años, en un rol a la altura de su influjo e idoneidad.
Sin ningún tipo de influjo de aquel “Pret-a-porter” (1994),
de Robert Altman, la directora con luminosidad humanística (como un Antonio
Gramsci entre muchos otros) nos devuelve la lucidez a los temas esenciales (la
vida y la muerte, el amor y el duelo, la amistad y la perfidia, la pasión y la congoja,
la indagación y el desengaño). Porque las imágenes del filme no son repercusiones
del pasado, sino recuerdos del destino.






