viernes, 7 de febrero de 2025

Primer trailer de AVATAR 3 (estreno en diciembre de 2025)

 


Como James Cameron va con mucha previsión con esta saga, ya sabemos que la fecha de estreno de 'Avatar 3' será el 19 de diciembre de 2025, un año más tarde de lo esperado el día que se estrenó su predecesora. Lo que no hay duda es que la crítica de 'Avatar: El sentido del agua' y sobre todo sus increíbles números de taquilla auguran un futuro prometedor para la saga. Fuente y fotogramas: https://www.fotogramas.es/



domingo, 2 de febrero de 2025

How to Have Sex



Valioso debut de la cineasta británica Molly Manning Walker sumergiéndose en la dudosa iniciación al sexo de una chica durante unas vacaciones desordenadas con sus amigas. Con base en esta precisa algunos criterios a compartir:



El cine adolescente es un subgénero en sí mismo, gracias fundamentalmente a filmes de Hollywood que descubrían a jóvenes salidos un poco de sus casillas, y sublevados por las hormonas. Normalmente estos chicos estaban ofuscados por perder su castidad y se centralizaban en el baile de fin de curso o en las vacaciones.

Es decir, el sexo como fin, como objetivo de desarrollo, sin márgenes en el relato, y todo se reducido a un humor ramplón y a un ritmo de escenas de alcohol, festividad, sexo malogrado y definitivamente, ese polvo como culmen del paso a la edad desarrollada.

“How to have sex” es una cinta absolutamente nueva. Y lo es y que su directora observa y determina a la adolescencia, negándose a mostrar aquellos lugares comunes que la emperifollan. Es más, confiere otro “vestido” a la adolescencia y pensar que ello es una etapa de la vida (¿para el personaje Tara y sus amigas?). Pero, donde sospechábamos aquellas eternas noches de fiesta, alcohol y sexo, descubrimos, en efecto, tales sospechas, pero con la honestidad algo desabrida de lo seguro, de lo desalmado y de lo desconocido, pero a través de una cámara que las sigue de cerca, pero, con incondicional sumisión y con el designio de introducirnos de lleno en sus festejos y sus mentes. El ambiente es ocurrente, neón, estrepitoso, y posiblemente por eso, asimismo es opresor y complicado. Es necesario observarlo así de cerca.


viernes, 24 de enero de 2025

Oscar 2025: “Flow”


El joven animador Gints Zilbalodis al encauzar su segundo largometraje, protagonizado por aminales, saltó a la fama con la película “Away” que escribió, dirigió y animó en solitario. Ahora, con todo un equipo, resulta válido que su siguiente film sea aún más ambicioso. La película es visualmente contundente. Zilbalodis y su equipo de trabajo prefieren contrastar la animación de sus personajes (con movimiento animal fidedigno), y con diseños totalmente elegantes y delicados.

Mientras que “Away” trata de la soledad, “Flow” trata de la amistad y el afecto, la complicidad y la nobleza. El título del filme si bien es un título literal, la historia a la larga metaforizada trata sobre cómo conocemos y nos concebimos amigos de los disímiles individuos en tanto que la vida fluye, trasladándonos a esos destinos inexplorados sobre la base de muchas experiencias y penas.  Todos estos animales son alusiones a esa variedad de amistades que irás encontrando en la vida: el tonto, el haragán, el tozudo. Inclusive aquellos que son significativos tenerlos en la vida por aquello de que nos ayudarán en cualquier momento y por difícil que parezca,

Una metáfora pues de la vida como ser humano, pero en esta oportunidad, narrada por medio de un incidente protagonizado por distintos animales en un mundo insólito y algo chocante. Esta cinta es totalmente libre de diálogos y ostenta el estilo de animación característico de Zilbalodis. Además, esa impresión de riesgo es todavía más perspicaz debido a lo realistas que parecen los animales, sirviendo la angustia que nos engancha cuando vemos animales en disputa.

En algunas de las secuencias más penetrantes de la cinta, la cámara (a modo de plano secuencia) se desliza junto al gato protagonista, pero, asimismo, en planos y contraplanos sin aliento mientras el animal huye de una manada de perros o aquella en que casi se ahoga bajo las olas. Aunque, “Flow”, que está en sintonía enternecedora con los instintos primarios de sus interlocutores, es recomendada para ver en familia.

martes, 21 de enero de 2025

2025: Nueva película de Steven Soderberg: Presence




Cuando oímos el nombre de Steven Soderbergh, tenemos claro que algo chulo está de camino. Este director, que ha tocado casi todos los géneros posibles, tanto drama hasta la ciencia ficción, ahora se mete de lleno en el mundo del terror con Presence. 

Si has visto películas como Erin Brockovich, Contagio, o la saga Ocean’s, ya sabes que Soderbergh tiene un don para darle un giro único a cualquier tipo de historia. En esta ocasión, no se queda corto. Con Presence, el director nos propone ver una clásica historia de casa embrujada desde un ángulo totalmente innovador: el punto de vista del fantasma.

Fuente y fotogramas: https://www.avpasion.com/


lunes, 20 de enero de 2025

Un hombre diferente

 



Ahora, desde el punto de vista publicitario el filme, el personaje, lo británico, etc., encara toda una publicidad casi que sin igual. La experiencia de todo esto es cómo mantener una marca, y el filme es una cátedra al respecto. la marca, en todos los sentidos. Porque esta película demanda que nuestro ídolo (una vez más una creación CGI realizada sin igual con la voz de Ben Whishaw) deje detrás los jardines de Windsor y retorne a su tierra nativa, y dado que su ralea adoptiva (los Browns), vienen con él, significa muchas cosas. En fin, un filme, insisto para toda la familia.

Adam Pearson es todo un personaje. Y para manifestarlo se presentó en la Berlinale con su neurofibromatosis muy horondo y muy majo. Y aclarando que “A different man, de Aaron Schimberg”, no está interpretada por él sino por Sebastián Stan (como Edward); no es un melodrama ni tampoco una comedia o una farsa, aunque por instantes, turba, entristece y muchos otros sentimientos en nuestro estado de ánimo.

¿Qué decir de Edward? Es un individuo retraído y considerablemente ermitaño, cubierto de un caparazón y acongojado por su aspecto físico. Pero. aparte de este hombre actor de profesión y cargado de todo tipo de desasosiegos, a la postre creo que el filme habla de la belleza, que no es fea, pero tampoco bella o todo lo contrario: habla de la fealdad, que no es bella, pero tampoco fea. ¿Entonces, qué es? Intentaremos aproximarnos a toda un hermeneútica respecto a la belleza a mi modo de entender la ideología del filme, Primero creo reconvenir que esta tercera película del estadounidense Aaron Schimberg, podría ser una comedia cínica a la larga.

Y evocando el “Ensayo sobre la fealdad” de Umberto Eco, la fealdad, como lograremos ver, no ha sido concretada y definida por filósofos y expertos en florecientes compromisos sobre ello, sino en reticencias marginales, por esto, una historia de la fealdad no puede asentarse en evidencias teóricas, sino en la misma representación visual y verbal de cosas y personas estimadas feas. Alzuru (sin fecha) sostiene que “[…] siguiendo a Nietzsche, el hombre se pone a sí mismo como norma de la perfección, lo bello es lo que le devuelve su imagen y, en consecuencia, a lo que evidencia su degeneración (agotamiento, pesadez, senilidad, cansancio, envilecimiento, convulsión, parálisis, disolución, descomposición) reacciona con el juicio de valor “feo” (Eco, 2007, 15)” (pp. 1-2).

Algo más para el debate, pero en el filme: la trama logra un manto de laberinto al indagar las consecuencias [de lo feo a lo “bello” en la fisonomía de Edward], y de cómo puede uno mismo correr ese peligro de eternizar ser infeliz a pesar de obtener lo que desea. Y la ofrenda de ese bienestar que sujetaba el deseo aún no satisfecho, no fuese más que un espectáculo.  Aquí cae muy bien aquella sentencia del pintor suizo Paul Klee: “ser feliz significa percibirse así mismo sin temor”.

A partir de aquí, las adversidades del nuevo Edward —que ahora se llama Guy—, con una nueva fisonomía, quehacer y vivienda, está girando por todas partes y el modo en que se relaciona consigo mismo —admitiendo qué era antes de su restaurador tratamiento—. A fin y al cabo y en el interior de su ser: un estimulante paisaje emocional. ¡Para qué más!


Paddington in Peru: Lost in The Jungle

Hay una serie de obras con su propiedad intelectual, que de alguna manera podemos pensar que fueron escritas para que en algún momento fueran llevadas al cine, como esta, un primer libro de Michael Bond, titulado “Un oso llamado Paddington” y que, se publicó por primera vez en 1958 y hallaron una forma de enaltecer sus raíces británicas y al mismo tiempo, “celebrar la diversidad cultural del Londres contemporáneo, una metrópolis que da la bienvenida a inmigrantes de todas las razas, culturas y especies. incluso osos jóvenes de Perú”, según “The Hollywood Reporter”.

“Paddington in Perú” es de entrada una película para todos los públicos, y todavía más para los pequeñines, pues el personaje del osito Paddington si es carismático para el adulto, imagínese para un niño. De todas formas, este filme como los anteriores del personaje se mueve en terrenos entre lo cómico y la aventura, la acción. Diría que es de los personajes (creados por animación) que más carisma posee entre todos los personajes de animación de nuestro presente cinematográfico.

Este osito amante de la mermelada, desde el punto de vista del guion de pronto (digo, “de pronto”) tiene un poco de otro carácter y actitudes (menos excéntrico), pero no resta a sus dos filmes predecesores en nada; Aunque algunos críticos sostengan lo contrario. De todas formas, es un personaje y filme entretenido, donde los actores incluso (Antonio Bandearas, etc.) irradian dicha sensación de chispa y algarabía.

Ahora, desde el punto de vista publicitario el filme, el personaje, lo británico, etc., encara toda una publicidad casi que sin igual. La experiencia de todo esto es cómo mantener una marca, y el filme es una cátedra al respecto. la marca, en todos los sentidos. Porque esta película demanda que nuestro ídolo (una vez más una creación CGI realizada sin igual con la voz de Ben Whishaw) deje detrás los jardines de Windsor y retorne a su tierra nativa, y dado que su ralea adoptiva (los Browns), vienen con él, significa muchas cosas. En fin, un filme, insisto para toda la familia.    

viernes, 17 de enero de 2025

Babygirl

Lo primero es que el filme “Babygirl” es una película erótica, pero, que se niega a renunciar a las normas que el ser humano (sea quien sea) rehúye al atrevimiento sexual en cualesquiera de sus formas. Si bien, es cierto que su directora Halina Reijn es atrevida en sus formulaciones observadas, algo se le puede atribuir al filme y son las múltiples irresoluciones (una estupenda Nicole Kidman) de un personaje que se amplían a lo largo del guion. Estratégicamente, la directora hace a los protagonistas verbalizar la anuencia y la convicción de que esos imaginarios mitos y redentores como a la mujer masoquista, no son más que un cosmos sin asidero alguno.

Lo válido e interesante del filme, de hecho, es su extravagancia y dureza a la hora de tomar o retomar los argumentos que sobre el tema han sido llevados al cine (y hasta en la misma historia de la humanidad). Halina Reijn compone en su puesta en escena e ideología un juego indecente o solo erótico sin caer de ninguna manera en las trampas de otros filmes al respecto (prototipos desgastados), y los adapta a las nuevas maneras masoquistas y fantasías sexuales sin modificar nada esencial —lo de darle la vuelta a ese mismo modelo desde el punto de vista femenino.

Y es que las discusiones en torno al sexo, asimismo, se han trasformado en embaucadoras. Pero lo que le ocurre al personaje de Nicole Kidman —una CEO de una empresa— que lleva décadas de naufragio sexual hasta que le llegó la hora con un becario en la compañía, pone los puntos sobre las íes sobre todo a las fantasías sexuales de la mujer.

Para concluir dos asuntos: si bien la película no es de las denominadas “desechables”, tampoco es de las que marquen un antes y un después. Vale eso si rescatar el trabajo actoral de Nicole Kidman, que logra mantener los ojos puestos sobre ella, pues no es un personaje nada fácil de “entender”. Para los más críticos cinéfilos, es improbable no convenir —viendo “Babygirl”—  a otra directora, Jane Campion, quien al adentrarse en el terreno del thriller erótico en “In the Cut” (2003) con Meg Ryan y un giro de su imagen audaz y espinosa, que la actriz saca adelante con arrojo, naturalidad e idoneidad; casi que es crucificada por la crítica de cine.

Y segundo, al final del filme: la lucha de dos generaciones que conciben el deseo y el sexo de conveniencias disímiles. También, se muestra esa luminosidad en cómo se desafía esa relación, siempre determinada en el consentimiento. ¿Todo vale mientras sea celebrado, esperado y mimado?