miércoles, 2 de enero de 2013

EL TOPO


La Fundación Cinemateca del Caribe arranca el 2013 con buenos films, en esta oportunidad “El Topo” (“Tinker Tailor Soldier Spy”, 2011), de Thomas Alfredson (“Déjame entrar”) con Gary Oldman y Colin Firth, fue un exitoso film en otras carteleras del mundo, y, es el tipo de cine (puedo citar una docena más de títulos), que muy (pero muy) difícilmente se volverá exhibir comercialmente en una ciudad como Barranquilla, cada vez más  genérica.

Pero hablando de la trama de “El topo”, podemos escribir que se  ubica en los años setentas, en plena guerra fría: El fracaso de una misión especial en Hungría provoca un cambio en la cúpula de los servicios secretos británicos. Ahora, la figura de “un topo” (en el espionaje es un término que designa a un personaje, cuyo cometido básico es ganarse la confianza de aquéllos que poseen la información para tener acceso a la misma), dará más relieve a esta intriga y thriller psicológico, que no está demás decir, se necesita estar bien atento, para entender por dónde va la incógnita de este misterio, bien desarrollado visualmente en medio de mentiras y ¿verdades?

Así que este thriller deconstruye el género, ya que no se aferra lo tradicional (“El espía que volvió del fío”, del mismo Le Carré, por ejemplo), aunque las acciones en ambos films se desarrollan de forma pausada. Y en este contexto, la música de Alberto Iglesias en “El topo”, subraya y transita además, los sentimientos de peligro, en una atmósfera no tan sórdida.

El personaje George Smiley (un Gary Oldman excepcional), al que el escritor John Le Carré le privilegió el absoluto protagonismo de una serie de novelas, es presentado en esta oportunidad, más frío y ensimismado, quizá. Una pregunta final con base en el film (y en la novela, por supuesto): ¿es la vida de los “topos” aburrida?

Gonzalo Restrepo Sánchez
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