La Fundación Cinemateca
del Caribe arranca el 2013 con buenos films, en esta oportunidad “El Topo” (“Tinker
Tailor Soldier Spy”, 2011), de Thomas Alfredson (“Déjame entrar”) con
Gary Oldman y Colin Firth, fue un exitoso film en otras carteleras del
mundo, y, es el tipo de cine (puedo citar una docena más de títulos), que muy
(pero muy) difícilmente se volverá exhibir comercialmente en una ciudad como
Barranquilla, cada vez más genérica.
Pero hablando de la
trama de “El topo”, podemos escribir que se
ubica en los años setentas, en plena guerra fría: El fracaso de una
misión especial en Hungría provoca un cambio en la cúpula de los servicios
secretos británicos. Ahora, la figura de “un topo” (en el espionaje es un
término que designa a un personaje, cuyo cometido básico es ganarse la
confianza de aquéllos que poseen la información para tener acceso a la misma),
dará más relieve a esta intriga y thriller psicológico, que no está demás
decir, se necesita estar bien atento, para entender por dónde va la incógnita
de este misterio, bien desarrollado visualmente en medio de mentiras y
¿verdades?
Así que este thriller
deconstruye el género, ya que no se aferra lo tradicional (“El espía que volvió
del fío”, del mismo Le Carré, por ejemplo), aunque las acciones en ambos films
se desarrollan de forma pausada. Y en este contexto, la música de Alberto
Iglesias en “El topo”, subraya y transita además, los sentimientos de peligro,
en una atmósfera no tan sórdida.
El personaje George
Smiley (un Gary Oldman excepcional), al que el escritor John Le Carré le privilegió
el absoluto protagonismo de una serie de novelas, es presentado en esta
oportunidad, más frío y ensimismado, quizá. Una pregunta final con base en el film (y en la novela, por supuesto): ¿es la vida de
los “topos” aburrida?
Gonzalo Restrepo Sánchez
No deje de visitar www.elcinesinirmaslejos.com