domingo, 18 de octubre de 2026

Unabomber

La obcecación de Netflix con el “true crime” ha derivado dramas mucho más escandalosos que Unabomber, como The Ed Gein Story, etc. Este reciente filme a analizar. Esta película de aspecto fastidioso sobre Ted Kaczynski, el terrorista más buscado en los Estados Unidos en los años 80´s y los 90´s; crea un nuevo patrón sin mucho éxito en su narrativa cuando del pasado y presente se trata. El actor Russell Crowe, que aparece como profesor sádico, no resulta tanto, un factor de atracción para una película más bien regular.

En el filme observamos los primeros años de los 60´s y que fueron los años universitarios de Kaczynski —Jacob Tremblay, exacerbado y con poco fuelle, le interpreta como un insociable inconsecuente que se ve apurado mediante un programa de ensayos de estrés experimentales—. Por otro lado, Crowe, asomándose por encima de las gafas de medialuna, es el erudito de Harvard Henry Murray, que se enganchó a Kaczynski como un subyugado y maleable personaje, sin ser consecuente del daño inalterable que estaba originando a la psique del joven de 17 años.

Hablando de Kaczynski, su captura fue una de las más caras de la historia del FBI, pues se extendió durante 17 años y tuvo en jaque a las fuerzas del orden, hasta que el propio sujeto realizó un error y remitió un manifiesto al “New York Times” y al “Washington Post”. Dicho mensaje fue clave en su detención.

Janus Metz Pedersen sin ser es uno de esos cineastas que no deslumbra a la escena o procura asemejarse a otros creadores vecinos temáticamente, creería que aún tiene mucho trecho que recorrer y muy lejano en cuanto a inventiva. Y es que el moviegoer, pero sobre todo el cineasta americano es capaz de reinventar el imaginario visual preconcebido, con diferenciaciones leves.