viernes, 21 de agosto de 2026

Pressure

 

Un drama enérgico sobre la Segunda Guerra Mundial y un meteorólogo que podría pensarse ganó la guerra. El “meteorólogo”, el capitán James Stagg, fue el notable meteorólogo escocés nombrado Jefe de Meteorología de la Operación Overlord, para reportar al general Dwight D. Eisenhower el día exacto del Día D. Si esto suena a un drama patético, entonces estamos frente al formidable Andrew Scott como Stagg, discutiendo con Eisenhower (interpretado por Brendan Fraser), sobre la lluvia y el mal tiempo para cual no debería ser el día D.

La película de Anthony Maras es, entonces, principalmente un trabajo de cámara, ambientado preferentemente en el cuartel general militar aliado donde se concibió la operación hasta el último minuto, y cuyo drama se desenvuelve en gran medida en tirantes problemas verbales sobre mesas, atlas y tablones de anuncios y aquí está la clave de la resolución del conflicto, por llamarlo de algún modo, pues a la larga no hay antihéroes ni tragedias, ni circunstancias realmente dramáticas. Cada escena se plantea desde necesidades básicas.

Cuando Maras pretende extender su perspectiva con la dramatización de la irrupción real, se evidencia el ensayo de la película de crear una ambiente de tensión. Sería válido, entonces, poder decir que esta unión entre ciencia e historia militar nos da una película con la excusa narrativa para inducir el desarrollo de algunos personajes. Nadie quiere errar, muchos egos entran en juego y el destino del mundo libre pende de un hilo.

Al final nada de comparar el filme con “Rescatar al soldado Ryan”. Y sobre todo me refiero al recrear brillantemente el asalto en la playa de Normandía con gran efectividad.