Bien vale la pena recordar a cinéfilos y curiosos el ochenta aniversario de "Scarface", un film que representa en el "cine negro" de sus comienzos, una de las más brillantes ideas al respecto.
Su historia: Tony Camonte (Paul Muni), un pistolero de origen italiano, ignorante y sin escrúpulos, es el lugarteniente de Johnny Lovo (Osgood Perkins), el hampón más poderoso del South End de Chicago. Ambicioso y cruel, Camonte, que por una cicatriz que le cruza el rostro recibe el apelativo de Cara cortada, elimina poco a poco a los rivales de su jefe hasta que, con la ayuda de su amigo Gino Rinaldo (George Raft), le arrebata el poder también a él y se convierte en el amo de la ciudad. Tras un mes de vacaciones en Florida, descubre que su hermana Cesca (Ann Dvorak), por la que siente un amor confuso y arrebatado, es la amante de Gino.
