sábado, 15 de agosto de 2026

“The Christophers”

 

El excepcional Ian McKellen a pesar de asomarse para el próximo año en una superproducción estelar, cabe enfatizar, que en estos tiempos podrían ser cada vez más exiguas para el actor de 86 años. Espléndidamente, McKellen ha recibido un magnífico papel en la última etapa de su carrera con “The Christophers” de Steven Soderbergh, un rol que le permite brindar una de sus excelentes interpretaciones en años.

Si bien la historia es sencilla: Lori Butler (Michaela Coel), una restauradora de arte con dificultades es abordada por su antigua compañera de universidad, Salli Sklar (Jessica Gunning), y su hermano de Salli, Barnaby (James Corden). Julian Sklar (McKellen), el padre de los hermanos, a medida que se acerca su final, está encaprichado en conseguir una serie de obras inacabadas que guarda en algún lugar de su casa de Londres.

Y es que parte de una serie de pinturas elogiadas y acreditadas como “The Christophers”, Julian se ha negado a dejarlas ver, y mucho menos a pensar en su venta, no obstante de las incontables consultas. Y es aquí de donde parte el interés de una trama que es bien llevada en su puesta en escena, manteniendo un interés en que va acabar todo este asunto de sus cuadros y aquellos que acechan intereses por ella.

En esencia, se trata de una obra calculada en dos interlocutores, ambos una mina de oro para McKellen y la actriz Coel. En este sentido, Soderbergh, un director que sabe trabajar con los actores, les da a McKellen y Coel una tregua muy precisa. No tiene que hacer un gran esfuerzo para acontecimientos, ni contratiempos, ni diligencias extraordinarias, porque no coexisten: todo (y a través del diálogo) es la bitácora de la vida de ambos personajes: las pinturas lo ocupan todo. Inclusive en los instantes en los que sus rutinas se ven jactanciosas por un desvío emocional y el plano que los muestra se realza a través de una mirada buscando el horizonte.