martes, 10 de abril de 2012

GROMOZEKA


Tomando como punto de partida la Moscú fría, la historia nos lleva de la mano sobre tres amiguetes (que nos caen bien por momentos), en un retrato de la vida cotidiana de ellos, quienes intentan afrontar ¿cómo pueden? las dificultades de su vida personal. Sin embargo, en medio de tanta cotidianeidad, late la presencia de en medio del tránsito a la vejez, de una banda de rock llamada “Gromozeka” como un final del metraje metafórico sobre el destino y la felicidad.

Con algún eco a “Vidas cruzadas”, de Altman, estamos ante un cine ruso cargado de realidad metafísica, en medio de adversidades que nosotros mismos como seres humanos nos trazamos (a veces).