miércoles, 7 de marzo de 2018

LLAMAS CONTRA EL VIENTO (PARA UNA ACOTACIÓN HISTORIOGRÁFICA)



Llamas contra el viento (Emilio Gómez Muriel,1956) es la primera película extranjera que utiliza  el suelo de Cartagena de Indias para rodarla. El asunto está inspirado en el poema Canción de la vida profunda, del escritor colombiano Porfirio Barba Jacob. La coreógrafa Delia Zapata Olivella fue la responsable de organizar las danzas folclóricas que aparecen en la cinta, según el investigador caeibeño Chica (2012) para un artículo en el diario El Universal de Cartagena de Indias.

          
Tres composiciones musicales eternas del Caribe colombiano se escuchan en la cinta: casi al final del metraje Cero treinta nueve de Alejandro Durán, La cumbia Sampuesana de la autoría del maestro José Joaquín Bettín Martínez (de pronto la más escucha en el cine de habla hispana). Y La Danza del Garabato, de Antonio María Peñalosa (crédito que aparece así en el filme, omitiendo Te olvidé).